Un equipo rara vez falla sin avisar. Identificar cambios en comportamiento permite programar una revisión antes de que la operación se detenga.
Señales frecuentes
- Ruidos o vibraciones que antes no estaban presentes.
- Pérdida de potencia, velocidad o autonomía.
- Movimientos irregulares del mástil o la dirección.
- Fugas visibles de aceite o fluidos.
- Frenado más largo o respuesta inconsistente.
- Desgaste irregular de llantas.
- Alertas repetidas en el tablero.
Qué hacer
Detén el equipo cuando exista riesgo para el operador o la carga. Registra la señal, las horas del equipo y las condiciones en las que aparece. Esa información acelera el diagnóstico técnico.
El mantenimiento preventivo no sustituye la inspección diaria del operador: ambos controles trabajan juntos para reducir fallas y proteger la vida útil del activo.



